Itinerario 23: En este capítulo se cuenta que la ciudad de Almagro es «cabeza de la Orden y Campo de Calatrava y capitalidad administrativa y religiosa de 43 sillas»

DON QUIJOTE Y SANCHO 

Fernando Rey y Alfredo Landa fueron Don Quijote y Sancho en el cine. En estas imágenes les veremos en el episodio de la venta, tan sólo pinchando aquí.

Y llegamos a Almagro. Etimológicamente el nombre de Almagro puede provenir de almagre, que es cómo se conoce un tipo de tierra arcillosa ro­ja, rica en óxido de hierro, con la que todavía se pintan las maderas en La Mancha. También podría proceder de Almagrib, que en árabe significa «ocaso del sol», tal vez por el color rojizo de las tierras.

Almagro es nada más y nada menos que «Cabeza de la Orden y Campo de Calatrava». Aunque con antecedentes romanos, visigóticos y árabes, su partida de nacimiento la firman las mesnadas de la Orden de Calatrava, que conquistan las tierras de los Campos Oretanos, después de la batalla de las Navas de Tolosa, estableciendo en Almagro la poderosa «capitalidad administrativa y religiosa de 43 sillas» bajo la autoridad del maestre.

Alfonso X el Sabio celebró aquí Cortes en 1273 y el Clavero de Calatra­va, don Fernando Fernández de Córdoba, logró licencia del emperador Carlos V para fundar aquí una universidad. Se conserva una carta de Car­los IV en su archivo municipal que piropea así a los almágrenos: «Trato racional y político entre sus gentes». En sus calles y nobles palacios es po­sible que todavía se hagan presentes don Alfonso Quijano el Bueno y otros personajes de El Quijote, que según algunos cervantistas anduvieron por aquí para las «fiestas de Camacho el rico».

Vista del parque en el que se ha erigido ya estatua del descubridor Diego de Almagro.

 f131

La ciudad, patria a la vez de Diego de Almagro, Adelantado y descubri­dor de Chile, ha sido declarada conjunto histórico-artístico.

La plaza Mayor es única en España y en tal aseveración no hay exceso verbal alguno. De grandes proporciones, posee clarísima influencia de la arquitectura de los países nórdicos, gracias sobre todo a la presencia en la población de la familia de los Fugger o Fúcares, banqueros del emperador Carlos V, que administraban desde aquí las ricas minas de mercurio de Al­madén. La plaza es de planta rectangular irregular, y estaba formada por dos flancos y cerrada por el edificio del ayuntamiento y la iglesia de San Bartolomé, que hoy en día ha desaparecido, ocupando su lugar unos jar­dines. La plaza Mayor de Almagro es un conjunto urbanístico realizadosegún un proyecto, por lo que apenas si tiene relación alguna con lo que pudiera considerarse como popular. Su engrandecimiento se debió sobre todo a la circunstancia de que se asentara en la población la familia de los Fúcares, si bien es verdad que ya en tiempos muy anteriores los reyes, en­tre ellos Isabel la Católica, hacen mención expresa a los «portales» que te­nía esta plaza y que habría que potenciar como lugar permanente y ade­cuado para establecer en ellos las relaciones comerciales propias de compra-venta, a las que en definitiva estaban destinadas principalmente las plazas con carácter de «mayor».

El engrandecimiento de la Plaza Mayor de Almagro se debe sobre todo a que esta población fue el asentamiento de los Fúcares, banqueros de Carlos V.

El engrandecimiento de la Plaza Mayor de Almagro se debe sobre todo a que esta población fue el asentamiento de los Fúcares, banqueros de Carlos V.

Entre tantas joyas arquitectónicas con que cuenta la plaza Mayor de Al­magro, hay que prestar especial atención a su Corral de Comedias, cons­truido a finales del siglo xvi, que es ejemplo único de este tipo de teatros del Siglo de Oro y ha sido declarado Monumento Histórico. Su existencia explica la organización del Festival Internacional de Teatro Clásico, que todos los años se celebra durante el mes de julio, con la intervención de las mejores compañías españolas y extranjeras. El Corral propiamente di­cho tiene una superficie de 300 m2 y escenario de dos alturas. A ambos la­dos están los palcos con celosías, desde los que se podían contemplar las obras sin ser vistos. El conjunto está rodeado por 54 pilastras de madera. Debajo de sus porches se conserva intacto el viejo pozo del que se surtían los «cómicos de la legua». Frente al Corral, en el otro lateral de la plaza y al fondo del callejón del Villar, se halla el Museo del Teatro.

En la parte norte de la plaza se sitúa el palacio Maestral, del que se conservan el patio y algunas dependencias. Fue residencia y corte de los poderosos maestres de la Orden de Calatrava. Al descubridor Diego de Almagro, natural de la población, le ha sido erigida una estatua en sus inmediaciones.

El Corral de Comedias, construido en el siglo XVI es una de las joyas más preciadas de Almagro.

El Corral de Comedias, construido en el siglo XVI es una de las joyas más preciadas de Almagro.

Al este de la plaza se ubica el edificio del ayuntamiento, que se levanta sobre el solar de una casa noble. Tiene dos plantas. En la inferior presenta un acceso central adintelado, entre pilastras, y flanqueado por dos gran­des ventanas enrejadas. En su planta superior aparece un balcón corrido con cinco huecos y gran escudo; también luce gran reloj y campana. En el interior destaca su gran escalera de piedra con barandilla de hierro for­jado. Se exhibe aquí un arcón del que se asegura que sirvió a los Fúcares para guardar parte de sus importantes riquezas. También se conserva una interesante lápida romana.

La Plaza Mayor de Almadro es una de las más bellas y originales de la Mancha y de España.

La Plaza Mayor de Almadro es una de las más bellas y originales de la Mancha y de España.

La originalísima plaza Mayor de Almagro se constituye en centro urba­no de una ciudad cuyo papel ha sido muy relevante a lo largo de la histo­ria, y a la vez es cita obligada para cuantos turistas visitan una de las po­blaciones más monumentales de España, internacional centro cultural de teatro y, en la antigüedad, asentamiento de una de las universidades más activas y doctas.

El convento de la Asunción es también monumento nacional, con igle­sia gótica, de los siglos XV y XVI, y magníficas laudas sepulcrales. En su convento resalta su bellísimo claustro, de estilo renacentista, y sus sesenta columnas de una sola pieza, de mármol italiano, traídas aquí desde Carrara. Su escalera recuerda la de la Universidad de Salamanca. La iglesia del convento de San Agustín está en permanente proceso de restauración. El de la Encarnación, de monjas dominicas, conserva la celda de sor Vi­centa, la «monja santa», y un cuadro de Vicente Carducho. En el coro se guarda el cuerpo incorrupto de la madre María de San Vicente, en el mundo María Maldonado Suárez de Zayas, muerta en olor de santidad y cuyo proceso de canonización está abierto, atribuyéndosele diversos he­chos milagrosos.

Parador de Turismo de Almagro. Vista de su bar bodega.

Parador de Turismo de Almagro. Vista de su bar bodega.

El antiguo convento de San Francisco, restaurado y acondicionado, ha sido convertido hoy en uno de los mejores Paradores Nacionales históri­cos de España, con el nombre de Maestre de Calatrava. Sus antiguas cel­das han sido adaptadas o copiadas en su nueva construcción y en el co­medor de gala fue colocado un artesonado del siglo xvi que se salvó de la antigua universidad. Dispone nada menos que de 16 patios. Son muy ce­lebradas sus jornadas gastronómicas tituladas «La Cocina del Convento».

Escudo del Emperador Carlos V en los muros de la iglesia del convento de Santo Domingo, el más perfecto y monumental de La Mancha

Escudo del Emperador Carlos V en los muros de la iglesia del convento de Santo Domingo, el más perfecto y monumental de La Mancha

De tan célebre universidad-convento de Santo Domingo sólo restan los muros de la iglesia, convertida hoy en almacén y en fábrica y taller de muebles. En uno de sus muros se conserva el más perfecto y monumental escudo imperial de toda La Mancha y tal vez de todo el mundo. La visita a esta universidad-convento-carpintería resulta hoy realmente desoladora. En La Mancha hubo tres universidades: la de Toledo, la de Sigüenza y esta de Almagro, fundada en 1553, que llegó a tener cátedras de Teología, Artes y Gramática. Su fundador logró licencia del emperador el día 24 de marzo de 1536.

Es muy noble el patrimonio monumental don que cuenta Almagro, tal y como aparece en la foto.

Es muy noble el patrimonio monumental don que cuenta Almagro, tal y como aparece en la foto.

La estancia en Almagro hay que aprovecharla al máximo para efectuar otras visitas, además de la de su plaza. La iglesia de San Agustín es un ejemplo magnífico de estilo barroco; de gran interés son sus pinturas. Dos ejemplos singulares de arquitectura civil son el hospital de San Jerónimo y el hospital de San Juan de Dios. El antiguo almacén de los Fúcares es hoy sede de la Universidad Popular. La iglesia de la Madre de Dios es de estilo gótico tardío, sobre planos de Enrique Egas.

Las labores de bolillos son una de las actividades tur´sitcias más interesantes de Almagro.

Las labores de bolillos son una de las actividades tur´sitcias más interesantes de Almagro.

En la iglesia y convento de la Encarnación destacan la capilla de los Orduña y el cuadro de La Anunciación, de Vicente Carducho. De gran belleza es el claustro del convento de la Asunción, con dos alturas, de orden dóri­co y jónico, con fustes de mármol de Carrara y capiteles de piedra arenisca.

En la parroquia de San Bartolomé, de estilo jesuítico, se conserva com­pleto su archivo, con libros de la primera mitad del siglo xvi. En la parro­quia de la Madre de Dios, del gótico tardío y en cuya fundación se recuer­dan los pesos de oro que enviara don Diego desde el virreinato del Perú, los almágrenos hacen que su patrona, la virgen de las Nieves, «pase el in­vierno» traída desde su ermita-santuario-cortijo de las afueras del pueblo. Su historia está ligada a don Alvaro de Bazán, primer marqués de Santa Cruz, que invocara en Lepanto a la virgen de las Nieves, «morenita, la de junto a Almagro».

En estas tierras, todo recuerda a don Quijote.

En estas tierras, todo recuerda a don Quijote.

Hay que pasear por sus calles y plazas y contemplar las portadas y pa­tios de sus casas solariegas, como las de las familias Quartas, Caballería, Molina, Rosales, Medrano, de la Cueva, Ávila, Oviedo, Hornamazas, Guessel, Gedler, del Prior, marqueses de Torremegía, condes de Valparaíso y marqueses de Añavate, Monzón, Zúñigas…

No se puede pasar por Almagro sin probar sus berenjenas, cuyo guiso es heredado de la cocina morisca, acompañadas del «asadillo», que se sujeta en la olla de barro con un palo de hinojo. En su Cena, Baltasar de Alcázar poetiza de esta manera: «Tres cosas me tienen preso / de amores, el cora­zón / la bella Inés, el jamón / y berenjenas con queso». Del «somallao» aseguran los mismos almágrenos que «es un plato primitivo y bárbaro». El mojete, la olleta y las judías, el cordero y la carne con patatas a la alma-greña, son platos exquisitos y recomendables, así como sus hornazos de los Santos y los cubiletes.

Las famosas berenjenas de Almagro.

Las famosas berenjenas de Almagro.

Por todas partes se contemplan vecinales reuniones de encajeras, que entrelazan sus bolillos de hueso, de unos diez centímetros de largo; las muestras más preciadas de su artesanía, que aprendieron de las damas del séquito flamenco de doña Juana la Loca a su paso por el pueblo, mues­tran sus dibujos de «conchilla», el «chuminillo», el «tontico» y otros dise­ños que hoy rivalizan con los mejores de Brujas y Malinas.

 

FORGES DON QUIJOTE

 
 
 

Sobre el autor

Más artículos de