Itinerario 24: Desde Granátula, patria del general Espartero, a las Tablas de Daimiel, después de lamentar la desaparición, por inconsciencia, de los Ojos del Guadiana


Espectacular documental sobre la obra de cervantes que merece la pena ver con atención y calma, en una producción del Canal Historia,que se puede ver pinchando aquí.

DIBUJO A

Granátula de Calatrava se encuentra a una docena de kilómetros de Al­magro, que hay que recorrer por la C-417, pasado el puerto del Reventón.

Como Almagro está bien pertrechado de cuantas instalaciones son ne­cesarias para declarar la ciudad como «parada y fonda» para los turistas, aconsejamos una visita a esta villa de la zona central del Campo de Cala­trava, por numerosas razones. Entre ellas resalta la de haber sido lugar de nacimiento del general Espartero, príncipe de Vergara, una de las perso­nalidades más importantes de la España del siglo XIX, que fue de las que más se acercaron a la estima y consideración de miembro de la familia real, habiendo rehuido, además, iniciar una de las Casas Reales en Euro­pa. Hay que mencionar en esta ocasión que el general Espartero se educó con los Dominicos de Almagro, junto a uno de sus hermanos, que por cierto era padre dominico en el convento de la Asunción. Hay que recor­dar asimismo, para lamentarlo, que en multitud de libros de historia, el general Espartero aparece como nacido en Logroño, la capital de La Rioja, cuando su relación con ella está basada únicamente en que de allí era su esposa.

Una de las glorias patrias más importantes de Castilla-La Mancha fue el General Espartero, al que su pueblo natal de Granátula erigió este monumento.

Una de las glorias patrias más importantes de Castilla-La Mancha fue el General Espartero, al que su pueblo natal de Granátula erigió este monumento.

En las cercanías de Granátula estuvo emplazada la antigua ciudad de Oretum, una de las tres principales de la Oretania romana. El cerro de Oretum, o Cerro Domínguez, se encuentra a orillas del río Jabalón. Junto con este lugar, tiene importancia arqueológica el cerro de los Obispos, si bien el yacimiento más notable de toda la zona es el del cerro de la Encantada o «Los Castillejos», en el que se registra un templo de la Edad del Bronce, con necrópolis y construcción defensiva. Se dice que en tiempos visigóti­cos Granátula fue sede episcopal, llegando sus obispos a participar en los concilios de Toledo.En Granátula hay que admirar el puente de Piedra sobre el río Baebio, datado en el siglo m, cuya lápida de fundación se conserva en la escalera del ayuntamiento de Almagro. El santuario de la Virgen de Zuqueca -pa­labra que significa «ciudad o lugar en ruinas»- es de sumo interés, con­tando además con lápidas visigóticas añadidas. El año de su fundación se estima en 1243. La imagen de la Virgen, del siglo xm, es una de las de ma­yor interés de la provincia manchega.

Montes cercanos a Granátula con recuerdos para los oretanos, a orillas del río jabalón.

Montes cercanos a Granátula con recuerdos para los oretanos, a orillas del río jabalón.

Granátula ostenta el título de villa desde el año 1712, como concesión de Felipe V. La iglesia parroquial de Santa Ana es del siglo XVII. Merecen admiración algunas de sus casonas solariegas, de los siglos XVI y XVII, con mención especial para la arquitectura del palacio de Torremegía.

Antonio FRanguas "Forges" es un enamorado de la obra de Cervantes y ha dedicado muchísimas viñetas al recuerdo de don Quijote.

Antonio FRanguas “Forges” es un enamorado de la obra de Cervantes y ha dedicado muchísimas viñetas al recuerdo de don Quijote.

Desde Almagro, por la C-415, y a 17 kilómetros de distancia, hacemos una visita a Moral de Calatrava, después de haber pasado por el lugar conocido como La Caridad. Parte de su núcleo urbano está declarado «conjunto histórico». Las calles de Agustín Ordoña, Santísimo, Tercia, Toledillo, Oro, Pradillo de Nuestra Señora y plaza de España, configuran un conjunto urbanístico muy singular. En el pueblo hay que ver además la ermita de San Roque, la iglesia del antiguo convento del Santo Cristo, la iglesia parroquial, la Casa Consistorial y el Pósito. En la iglesia merece consideración artística el cuadro del discípulo de El Greco, Luis Tristán titulado La Santísima Trinidad, así como una buena copia del Martirio de San Andrés, de Rubens.

Cerca de Bolaños de Calatrava, santuario de la Virgen de las Nieves, patrono de Almagro.

Cerca de Bolaños de Calatrava, santuario de la Virgen de las Nieves, patrono de Almagro.

Desde Almagro, por la C-417, llegamos a Bolaños de Calatrava, a cin­co kilómetros de distancia, importante punto de paso en la calzada roma­na trazada desde Mérida a Zaragoza y del camino real que unía Portugal y Extremadura con el Levante. Esta circunstancia explica que en su término municipal sea fácil encontrar restos romanos por caminos y fincas.

En la villa se conserva el castillo de Doña Berenguela o de San Fernan­do, de origen árabe y antes construcción romana, de planta cuadrada y con dos torres; se dice que en él nació Fernando III el Santo, si bien es verdad que la adscripción del nacimiento del santo rey está multiplicada por distintos y distantes lugares. La iglesia del pueblo, bajo la advocación de san Felipe y Santiago, es del siglo XVI. La ermita del Santo Cristo posee un hermoso retablo barroco. El santuario de la Virgen del Monte tiene origen románico.

Por la C-417, a pocos kilómetros de Bolaños de Calatrava, se halla el santuario de Nuestra Señora de las Nieves, ya citado cuando describi­mos los atractivos turísticos de la ciudad de Almagro, de la que es patro-na. El actual edificio se terminó en 1641 y en él destaca el camarín de la Virgen, con un conjunto de lienzos barrocos y magnífico friso de azulejos de Talavera, del siglo XVII.

Es este uno de los típicos conjuntos manchegos en los que se une el santuario con la plaza de toros. Se asegura también que santuario y corti­jo fueron fundados por don Álvaro de Bazán, marqués de Santa Cruz, de­voto de la Virgen.

Resulta curioso el dato de que, cuando se celebran corridas de toros en la plaza del santuario, la Virgen puede también contemplar los lan­ces que se desarrollan en ella al abrírsele el balcón de su sagrado cama­rín.

En el complejo del santuario-plaza de toros y lugar de residencia, se conserva uno de los mejores escudos de armas de toda La Mancha. Este lugar es centro de romerías tan devotas como masivas, sobre todo las pro­cedentes de Almagro y de Bolaños.

Tal y como refiere claamente este indicador, Daimiel es ciertamente lugar representativo de la Mancha

Tal y como refiere claamente este indicador, Daimiel es ciertamente lugar representativo de la Mancha

A 15 kilómetros por la ya indicada C-417 llegamos a la población de Daimiel, cuyo término municipal debió de estar poblado en la Edad del Bronce, si tenemos en cuenta, sobre todo, los restos arqueológicos de Motilla de Azuer, con enterramientos y restos de zócalos. Son diversas las lla­madas «motillas» existentes por estos lugares.

La iglesia de Santa María la Mayor de Daimiel es de estilo gótico y fue construida en el siglo XIV

La iglesia de Santa María la Mayor de Daimiel es de estilo gótico y fue construida en el siglo XIV

La iglesia de Santa María la Mayor, de estilo gótico, es del siglo xiv. Sus puertas de la Umbría y del Sol tienen interés artístico. La iglesia de San Pe­dro es del siglo xvi; el convento de la Paz o de San Juan es del siglo xvn. Curiosamente cuenta con tres cofradías, una de las cuales fue creada en el siglo XIII, por lo que, con todo merecimiento, a la Semana Santa de Dai­miel se la considera tan tradicional. Merece atención la valiosa talla de Je­sús Nazareno, del siglo XVII.

Iglesias de San Pedro en Daimiel construida en el siglo XIV

Iglesias de San Pedro en Daimiel construida en el siglo XIV

En Daimiel se bebe buen vino. «La Daimieleña» los produce con genero­sidad y con sobrenombres comerciales, algunos de los cuales muestran una relación cervantina muy acusada. Hay casas que lucen patios tan artís­ticos como una de la calle Méndez Núñez, edificio del siglo xvi. También merecen consideración algunas quintas o casas de labor, como es el caso de la venta del Borondo, del siglo xvi, con portada renacentista de piedra.

Nuestro destino es ahora Villarrubia de los Ojos, hacia donde nos diri­gimos contando las dos docenas de kilómetros que median entre una y otra población por la CR-214. Pero para llegar a este pueblo, antes tene­mos que detenernos para visitar y admirar el Parque Nacional de Las Ta­blas de Daimiel.

El Parque Nacional de Las Tablas de Daimiel se encuentra en la con­fluencia de los ríos Guadiana y Cigüela, y en él están protegidas unas dos mil hectáreas de terrenos pantanosos.

En los alrededores de Daimiel, paisaje típicamente cervantino

En los alrededores de Daimiel, paisaje típicamente cervantino

Es un lugar cubierto de almarjales y «muy propicio a todas las cazas», en palabras del infante don Juan Manuel en su Libro de la Caza de princi­pios del siglo xiv. La «Relación» mandada hacer por Felipe II en 1575 dice que hay muchos tablares de agua muy hondos y muy grandes donde se crían muchos géneros de aves, los cuales crían en los eneares que están alrededor de los tablares de agua de tal manera que parecen palomares». Habiendo cazado este rey al menos en tres ocasiones en sus alrededores, quedó tan impre­sionado por la abundancia de su fauna que «mandó su Majestad que se guardase muy bien».

Entre la rica avifauna con que cuentan las Tablas de Daimiel hay que prestar especial atención a las colonias de los patos colorados.

Entre la rica avifauna con que cuentan las Tablas de Daimiel hay que prestar especial atención a las colonias de los patos colorados.

A principios de 1980, la explotación de las aguas que alimentan el Par­que llegó a provocar su desecación. Para evitarlo, las Cortes aprobaron una ley que permite alimentar el Parque con aguas del Tajo, a través del acueducto Tajo-Segura.

En La Mancha se llaman tablas a los desbordamientos naturales casi permanentes de algunos ríos, como en este caso el Guadiana y el Cigüela. Entre las tablas hay algunas islas como la de El Moreno, Los Zancos, Los Amos, del Descanso y la del Pan, que es la mayor de todas. La vegetación dominante es la palustre y el mariegal que, favorecido por las aguas salo­bres del Cigüela, ha llegado a ser el más extenso de Europa. En cuanto a la fauna, hay que hablar de cangrejos, lucios, barbos, carpas, cachuelos, rañas de diversas especies, salamandras, galápagos, culebras de agua, hu­rones, zorros, nutrias, conejos, liebres, jabalíes, aguiluchos, laqueros, po­llas de agua, diversos ánades, azulones, escribanos, buitrones, garzas… Mención particular reclama el avetoro, animal de extraño y bello nom­bre, del que se dice que «canta en el río, / pone el pico en la tierra / y lan­za el berrío».

Paisdajes encharcados como este son fáciles de encontrar por estoslugares, sobre todo en años de intensa actividad pluvial.

Paisdajes encharcados como este son fáciles de encontrar por estoslugares, sobre todo en años de intensa actividad pluvial.

Para el recorrido por las Tablas existen dos cómodos itinerarios. El pri­mero es el llamado «de la Isla del Pan», con una longitud de algo más de un kilómetro, cuyo punto culminante es una elevación del terreno en la que hay un observatorio desde donde es posible divisar una amplia pa­norámica de todo el entorno. Merece la pena acercarse hasta aquí, sobre todo al atardecer, cuando las bandadas de aves vienen y van. El otro itine­rario es un poco más largo, como de kilómetro y medio; sale del Centro de Recepción y lleva a la torre, desde la que se puede alcanzar otra exce­lente perspectiva del Parque.

No lejos del Parque se encontraban los llamados Ojos del Guadiana, que según los expertos eran los rebosaderos del acuífero 23, después de que el Guadiana hubiera hundido sus aguas unos 40 kilómetros antes, en el Molino de la Membrilleja, a la altura de Argamasilla de Alba. En la ac­tualidad, y a consecuencia del aprovechamiento excesivo -sobreexplota-ción- de este acuífero, los llamados Ojos del Guadiana apenas si pasan de ser un recuerdo y una añoranza para los ecologistas y para los amantes en general de la naturaleza.

Villarrubia de los Ojos apenas si tiene ya apellido, a consecuencia de la desaparición, por desecación, de los Ojos que se decían del Guadiana. La iglesia del pueblo es del siglo XVI, de estilo gótico, con torre de dos cuerpos, uno renacentista y barroco el otro. Se conserva en la población una típica casona del sigloXVIII.

En los alrededores han aparecido restos romanos, además de un yaci­miento de la Edad del Bronce en Morilla de Zuacorta.

En Santuario de la Virgen de la Sierra se encuentra en un belloparaje y su origen parece coincidir con los tiempos de la Reconquista.

En Santuario de la Virgen de la Sierra se encuentra en un belloparaje y su origen parece coincidir con los tiempos de la Reconquista.

Por la carretera CR-213, a 10 kilómetros al oeste de Villarrubia, se halla el Santuario de la Virgen de la Sierra, enclavado en un bello paraje, y cuyo origen parece coincidir con la época de la Reconquista. Las romerí­as, que pueden muy bien remontarse a aquellos tiempos, reúnen a una gran cantidad de devotos. Desde la ermita se domina una magnífica perspectiva del inmenso Campo de Calatrava.

Las exposiciones y actos en recuerdo de Cervantes o su obra se suceden constantemente en España y en cualquier parte del mundo.

Las exposiciones y actos en recuerdo de Cervantes o su obra se suceden constantemente en España y en cualquier parte del mundo.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

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